Las pocas lluvias perjudican gravemente a la producción del sector agropecuario, por lo que estarían aguardando por una nueva medida que le permita contrarrestar el factor climático.
Una estimación de la consultora FyO prevé que, por razones climáticas, la cosecha de soja será de 42 millones de toneladas, por debajo de las 48 previstas, y que en el caso del maíz también habrá una merma en relación a la proyección inicial, de 50 a 45 millones de toneladas.
El ojo en el mercado que tienen puso los productores agropecuarios está en una eventual segunda etapa del «dólar soja», el tipo de cambio especial para el sector sojero que ayudó en septiembre a alcanzar una liquidación total de más de 8.000 millones de dólares.
El gobierno no confirma ni desmiente la noticia y eso lo lleva al peor de los escenarios: ante la indefinición, los productores retacean la liquidación de divisas y prefieren esperar por un dólar más favorable a sus intereses.